sábado, 30 de julio de 2011

Fotos


Mi cuarto



Sala central de la casa


Las 3 habitaciones (José Domingo, yo y Larry, por ese orden de izqda a dcha)


Allá al fondo se encuentra mi barrio


Catedral de la Asunción


Pulpería (ultramarinos) decorada con publicidad de Movistar


Río Chiquito (a pocos metros de mi casa)


Patio del Colegio Madre María Eugenia (al lado de la casa), donde Luz Marina me hace la comida todos los días, esta es la vista desde la mesa del cafetín

Una calle del centro


¡Viva León, Jodido!




Resulta que esta semana se celebra en León el nombramiento de su Catedral de la Asunción como Patrimonio Histórico y Cultural de la UNESCO, y por ello han organizado numerosas actividades en la plaza central y dicen que han venido muchos turistas (los he podido contar con los dedos de la mano, porque el turisteo pasa por León poco tiempo para ir a las playas de la costa). La actividad del jueves consistió en una Misa solemne (yo llevaba lo menos dos años sin asistir a misa) y una procesión alrededor de la Catedral, velas en mano. Una cadena de televisión me entrevistó (imaginaos la cantidad de turistas que había…) para preguntarme si el nombramiento de la Catedral como patrimonio cultural iba a afectar al turismo, me hizo la misma pregunta tres veces de distinta forma (luego Larry me explicó que esto es una característica típica del periodismo nica) y creo que no quedó satisfecha con mi respuesta.



La actividad del viernes fue mucho más espectacular, se trataba de la actuación del Ballet Folclórico Nacional delante de la Catedral (he tenido mucha suerte, puesto que esto no es nada usual en León y menos en un escenario tan mágico). Mientras esperábamos a que comenzara el espectáculo, se armó cierto revuelo por ocupar las sillas, un hombre en el escenario (luego me enteré que es un historiador reconocido) declamaba con una dicción propia del vecino Fidel los patrocinadores del evento, lo tuvo que hacer varias veces, lo cual resultaba bastante gracioso, puesto que repitió tres veces los nombres de los patrocinadores (la lista era bien larga) manteniendo el tono poético. Luego no paró de ensalzar Nicaragua con mucha poesía patriótica que, de ser escuchada en España, podría sonar muy fascista, lo cual no es de extrañar, puesto que el partido FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional, nombre que recuerda a los frentes palestinos de Monty Python’s Life of Brian) tiene establecido una especie de régimen autoritario indirectamente y la bandera negra y roja cubre todo tipo de mobiliario urbano.









Entonces comenzaron los bailes nacionales, con unos vestuarios de lo más variado. Primero salieron unos vestidos de indígenas, luego empezó el desfile de bailarinas con anchas faldas que parecían flotar sobre el escenario. Unos bailarines que me dieron a pensar que el folclore centroamericano era la mayor víctima de Daddy Yankee, pues el baile era similar. Casi todos los bailes tenían que ver con hombres cortejando a mujeres, pero entonces salieron los diablos. Los diablos iban dirigidos por un diablo mayor y contaban con la aparición de la Muerte, iban todos con máscaras de español (caras de color carne con bigote y mejillas rosadas). En otros bailes aparecieron gigantes y cabezones (muy similares a los de Levante). Después de ver el acto fuimos a comer tacos (no son los tacos mejicanos, sino el taco enrollado y frito, relleno de pollo, con repollo y crema, y sólo es un taco, por 12 córdobas (0.35 euros). Cuando acabamos ya eran las nueve y media pasadas, así que volvimos en taxi. El precio del taxi se acuerda antes de salir y se paga por persona. El automóvil del taxi parecía que se iba a caer a pedazos del ruido que hacía; las calles puede que tengan la culpa, pues hay más baches y agujeros que asfalto. Entonces pude dar una vuelta por el barrio en taxi, ya que aparte de mis compañeros de casa, Larry y José Domingo, venía la novia del último, Carolina, que vive más lejos que nosotros. No he contado que tanto Larry como José Domingo “viven” en otro sitio, es decir, sus familias viven en otros sitios, allí ellos tienen sus cosas, van a comer o se traen la cena.

¡Viva León, jodido! es una frase del corrido de León: León puede ser abatido, pero nunca abatido, viva León, jodido.

viernes, 29 de julio de 2011

Simón, profesor de teatro y cine

El primer día de trabajo comenzaba a las 7.30 en el Colegio de la Asunción, con el 11º grado (los mayores del colegio, de 16-17 años), de los 30 o más que estaban apuntados, vinieron 11 personas, casi todas chicas, excepto 2 chicos (Marvin y Jonathan). Con este grupo tengo la sensación de que me lo voy a pasar muy bien y vamos a poder representar algo bien, porque los veo muy dispuestos (hay que tener en cuenta que son dos horas a las que vienen voluntariamente). Tras presentarme y presentar la asignatura, además de conocerlos algo mejor, fui improvisando toda la clase. Hicimos un ejercicio de expresión facial sobre estados de ánimo y después hicimos el ejercicio que hice en clase de dirección con Rademakers, que consiste en asignarles un número del 1 al 10 calificando la autoestima, y que los demás los reconocieran por cómo se comportaban con los demás. Para acabar la clase les hice pasar uno a uno al escenario y hacer alguna payasada con el fin que se les pasara la vergüenza, empecé dando ejemplo, claro está, haciendo de hombre desdentado con diarrea, para que se animaran y perdieran el miedo, y funcionó muy bien, casi todos se soltaron. Hay una chica que se llama Úrsula Samantha, que cecea, y me cae muy bien.

No tuve tanta suerte con el grupo de 10º, puesto que eran unos 22, de los que han destacado hoy algunas chicas que veo van a mantenerse y voy a apreciar bastante entre las que se encuentra una chica muy espabilada llamada Johanna, que quiere hacer cine, pero detrás de las cámaras. Tengo que lidiar con una clase en la que hay varias attention-seekers y muchas vergonzosas (que por lo que me han contado es la tónica general del país, no les cuesta bailar pero les apena (da vergüenza) actuar). Hay unos cuantos chicos, de los que destaco a Joser y Geovanny, porque tienen interés y son muy dispuestos, los otros dos llegaron tarde y me parecen más listillos. Los ejercicios se desarrollaron con más dificultad al ser muchos alumnos y al ser casi todos muy vergonzosos. Al final de la clase se me acercó una chica que se quejaba de que cuando ella había salido habían dicho que ella era una fresa (persona creída), porque yo le había asignado un papel de 1 y no le acababa de salir, a lo que le he contestado que para actuar debe olvidarse de lo que digan los demás y que no tenía que verse influenciada por ese tipo de comentarios. Al acabar las dos clases me acerqué a ver a la madre Claudia para comentarle cómo habían ido las clases y conectarme unos minutos a Internet en la secretaría del colegio. Volví andando hasta el colegio Madre María Eugenia, donde comí y así supongo que serán mis mañanas de lunes a viernes durante todo el mes de agosto: levantarse a las 6 am, dar clase de 7.30am a 11.45am y comer en el colegio a las 12.30pm. Por lo visto mañana empiezo con las clases por la tarde a las 2pm en el colegio Madre María Eugenia, entonces ya tendré el día completo. De momento estoy en buena compañía, Larry me va a llevar por la ciudad para conocerla bien y Kenneth ya me ha explicado dónde ir para cuando necesite mi dosis de capitalismo (centro comercial con cafés con wifi y cines).

¡Pronto pondré fotografías!

Amanecer en Nicaragua

Al día siguiente amanecí mejor, pero seguía preocupado. Me encontré con una mujer bajita y con un aspecto que la revelaba curtida en una dura y larga vida, llamado Marieta, que es quien se encarga de limpiar la casa y el colegio, y se preocupa constantemente de que esté bien, me dijo que todos me iban a cuidar y proteger y no tenía nada de qué preocuparme, era lo que necesitaba ese día. Fui a conocer primero el Colegio Madre María Eugenia, un edificio de una planta lleno de aulas abiertas (para la ventilación de las mismas, por el calor) y al fondo del colegio, en el cafetín (un microbar al final del patio), se encontraba Luz Marina, la mujer que se encarga de hacerme la comida (como en ese cafetín del colegio a las 12.30) y la cena, que trae a casa cada noche (6-7 pm). En el colegio llamé a American Airlines y les di la dirección del colegio de la Asunción para que me mandaran la maleta, tuve que volver a llamar por la tarde para insistir.

Después me acerqué al Colegio de la Asunción, donde hablé con la coordinadora de la Primaria, para ver lo que íbamos a hacer de clases de teatro, que sería algo de tipo expresión corporal. Por la tarde hablamos con la coordinadora de la Secundaria, para dejar claro cómo organizaríamos las clases de teatro y establecimos que habría que preparar algo para representar bien fuera el 26 de agosto (día de un festival) o el 11 de septiembre (Día Familiar). Se organizaron los grupos y vi los largos listados, pero la madre Claudia me avisó que la mayoría desertarían, si no el primer día, en los siguientes. Y así me encontré que tenía clase al día siguiente a las 7.30 am. Esto que puede sonar a prontísimo en España, viene a ser en Nicaragua como las 9.30 de la mañana, ya que nos levantamos a las 5-6 am y la cena es a las 6-7 pm, por lo que la gente está en la cama antes de las 10pm. Esa tarde tomé una Coca Cola en un bar muy elegante del centro y empezó a caer lluvia tropical, aproveché un momento en que amainó para volver andando hasta la casa y me perdí (era la primera vez que hacía el recorrido solo y tan sólo la segunda vez que lo hacía a pie), pregunté a una mujer y llegué sin problemas.

Creo que sólo en puebluchos muy remotos de España se pueden encontrar pequeños casos de lo que aquí en Nicaragua supone el nivel de vida medio-alto. Ayer conocí a Kenneth (que aquí se pronuncia Quenet), una de las personas que más seguridad me dio, explicándome que entendía que yo me sintiera en lo peor del mundo, porque a él le pasaba lo mismo al irse de misiones, pero que debía entender que lo que estoy conociendo de Nicaragua es primera clase, que la situación del resto del país es mucho inferior a lo que yo había visto, lo cual resulta espeluznante. Creo que es culpa de los medios de comunicación que nos hayamos acostumbrado tanto a la existencia de la pobreza, que la hemos trivializado de manera que no nos afecta al no verla en nuestro entorno cotidiano, pero vivirla al lado de donde duermes es impactante. Sin embargo tienen el privilegio de ser las marionetas de los Estados Unidos y España (con Coca Cola y Telefónica campando a sus anchas por todas las esquinas), aunque la alternativa nacional tampoco parece aportar gran esperanza (los partidos socialistas más capitalistas del continente). Por otra parte es un país sumamente devoto religioso, en cada esquina te encuentras una cita religiosa, ayer vi una camioneta vendedora de pizzas donde estaba inscrito ‘Yo soy el camino, la verdad y la vida’. Aunque por otra parte no me han hablado bien de los sacerdotes del lugar, al parecer capitalizadores de la religión. Por ello no es de extrañar que estén tan vivas las congregaciones de monjas, pastorales y comunidades de laicos, además de la existencia de todo tipo de grupos religiosos cristianos. El estereotipo más visible y cierto de momento es el de la relajación respecto a los horarios y las horas convenidas, las 7 nicaragüenses no son necesariamente las 7:00, sino que fluctúa entre las 7:00 y las 7:30 (de una forma mucho más establecida de lo que está en España).

La llegada

Tras un viaje de 9 horas, llegué a Miami con cierto retraso, lo que hizo que la escala allí se convirtiera en una carrera de obstáculos de lo más ridícula, ilustrando perfectamente la estupidez de los EEUU. Habiendo llegado a la puerta D45 el vuelo para Managua salía de la D37 (que estaba, literalmente, enfrente), pero tuve que recorrer tooodo el aeropuerto de Miami para pasar por Inmigración y Aduanas, todo operado por latinos. Llegué a Managua sin problemas, no pasó lo mismo con mi maleta, que se quedó en Miami.

Nada más llegar y pasar el control de inmigración, pude ver la gran diferencia entre Occidente rico y Latinoamérica, todo era ‘cutre’, muy cutre. Fue muy sospechoso el que al llegar al área de recogida de maletas, además de las dos cintas de maletas, hubiera un puesto grande con un cartel oficial donde ponía ‘Equipaje retrasado’, tuve la suerte de que dos grupos de vascos habían tenido el mismo problema y todos iban hacia León, como yo, así que no habría problema para que me llegara la maleta. Las madres Marta Lorena y Claudia me esperaban en el aeropuerto y me llevaron en un microbús hasta León. En el viaje observé lo que pude de los alrededores de Managua, mucha miseria, y presenciamos un accidente de moto, todo el que se queja de cómo se conduce en Nápoles es porque no ha visto conducir a los nicas. Cuando llegamos a León yo esperaba ver algo más de ciudad, puesto que es la segunda ciudad de Nicaragua y la antigua capital, pero sólo veía casuchas con tejados de uralita y metal, eso era la ciudad, bueno, parte de ella. Después de muchas horas de viaje y sin mi maleta, entré en la casa que se encuentra al lado del Colegio Madre María Eugenia en Río Chiquito, aquello era una casa de un piso, bastante tosca y pobre, y vi mi habitación, un zulo de 2 metros de ancho por 3 metros de largo con armarios a un lado y un ventilador, ese era mi cuarto, esto era Nicaragua. Y yo sin mi maleta.

El capitalismo rugía dentro de mí, estaba como poseído por una preocupación enorme, cómo iba a poder vivir más de un mes en semejante lugar, me encontraba completamente desubicado y confundido. Conocí a los dos chicos que duermen en la casa, Larry, un joven licenciado en Psicología que trabaja en el colegio y con la congregación en la pastoral, muy simpático y otro, que trabaja la mayor parte del día.

lunes, 25 de julio de 2011

Me voy a Nicaragua


Definitivamente, me voy a Nicaragua. Nadie sabe que se me ha perdido en Centroamérica, yo tampoco lo sé, pero espero encontrar algo, bien sean adolescentes rebeldes o la Virgen María. Mañana vuelo un total de 12 horas o más hasta Managua y allí comenzará la aventura... o la pesadilla. Y para eso he abierto este blog (si dejo de publicar en más de una semana es que probablemente haya sido asesinado o raptado o esté enfermo convulsionando en la cama de un hospital). En verdad espero pasármelo bien y de esta forma compartir con los que están en la civilización, mi viaje a las Indias. Si el avión no se estrella, actualizaré al poco de llegar allí.